dijous, 6 de juny de 2013

Seducción, caza, victimismo, y otras especias/peripecias amoroso-sexuales

Un inciso personal:

Desde que recuerdo, reivindico la igualdad entre las personas, sobre todo la de género, he llevado una vida coherente con esta manera de pensar, a menudo lo he pagado caro y, aún más a menudo, ha significado soledad, a la par que agotador andar demostrando continuamente que vales igual o más que cualquier hombre, y que no dependes de ellos, ni les necesitas para sentirte realizada. Todo tiene su lado positivo, por ser de esa manera, supongo, la vida me ha regalado numerosas amistades con hombres, algunas con sexo incluido, otras no, pero siempre en SINCERA COMPLICIDAD, sin trampa ni cartón, eso me ha dado el privilegio de observar(me) a las mujeres desde el punto de vista de ellos.

Dicho esto...

Asociamos, generalmente, la caza sexual al hombre, es cierto que ellos son capaces de bailar en un pelo y mentir hasta el infinito con tal de llevarse a la cama a una moza, sin más misterio, tan cierto como que ellas utilizan sus propias armas, a saber: refajos, sostenes con relleno, maquillajes, peluquerías, cirugías "ocultas"..., mentiras en definitiva, distintas pero igualmente infinitas, aunque en mi opinión su motivación no es tan noble, (entendiendo por noble el instinto animal que todos llevamos dentro), ellas no se mueven por las vísceras, usan el cerebro, pretenden llevar la caza al extremo duro, y una vez cazado "neutralizar" a la víctima, generalmente con el uso déspota de los cachorros. Insisto, !generalmente!, que a la inversa yo misma he sufrido en mis carnes el intento de seducción, caza, enjaulamiento y procreación neutralizante, por parte de algún que otro machote.
Esta es la parte desagradable de las relaciones sexuales: la utilización del sentimiento y las personas para conseguir un objetivo distinto al del disfrute puro y duro de mutuo acuerdo. Y es una pena.
El sexo (no confundir con el amor) es fisiológico, y como tantas otras cosas, entra por el ojo, el olfato y el tacto (por este orden), hay personas que apenas necesitan utilizar "mecanismos" para seducir, por si mismas son capaces de atraer al sexo contrario (y al propio), esto que aparenta ser un don, se convierte a menudo en una carga, y la envidia que suscita, en castigo, pero esa es otra historia...,

volvamos a los mecanismos de seducción y/o caza.

Si nos movemos en un entorno normal , entendiendo por normal personas adultas y responsables de sus actos en una sociedad laica occidental (etc.etc.), no hay víctimas ni verdugos en este "juego", si acaso seductore/as y gilipollas, (es agradable, para variar, un término asexuado: gilipollas, y es que es tan cansino recalcar que se habla indistintamente de ambos sexos...), pero no quisiera ofender a nadie, así que hablaremos de víctima, pieza...,igualmente "asexuados", aunque no sé que es peor, muy agradable tampoco queda....
El seductor/a no se mueve por dinero ni cualquier otro beneficio material o social, la víctima ni se sabe (del corazón del melón, solo el cuchillo lo sabe),
su motivación es la curiosidad sexual, su necesidad es la de sentirse deseado/a, provocar cierta dependencia sexual en la pieza, en cierto modo, y a su pesar (ya que se considera un regalador sexual) es un maltratador/a emocional, un animalito descerebrado que solo es consciente del poder que tiene cuando el daño producido es muy grande, fíjense bien que he dicho el daño producido, no el daño que ha producido, el seductor/a es tan encantador/a como inocente del daño directo, y del colateral, a segundos, terceros... cuartos..., y no entiende el "desagradecimiento" de sus víctimas;

el seductor/a como el escorpión no puede evitarlo, la "víctima" sí,
es más difícil conquistar a alguien que dejarse conquistar, lo primero requiere de gracia innata y saber usarla, lo segundo se reduce a decir SÍ o NO, pero por algún extraño motivo las personas nos creemos capaces de cambiar a las personas, de domesticarlas, nos dejamos seducir creyéndonos tan maravilloso/as que con unos polvos aprendidos en películas porno, 4 mamaditas, velas y cocinitas, le tendremos a nuestros pies ¡ERROR!, no hay nada que seduzca menos al seductor/a que las trampas;

el seductor/a no puede evitar una vez conquistada la pieza perder el interés, la "víctima" tampoco,
pero ya que caíste, tómatelo efectivamente como un regalito, conserva la dignidad y a otra cosa mariposa, no alimentes la parte más fea del seductor/a, ese lado castigador y pedante, no intentes hacerle recuperar el interés presionándole, exigiéndole más de lo que puede darte: una ocasional alegría corporal;

el seductor/a es un conquistador de duras plazas, ponle una montaña y dile que no llega, la subirá, constrúyele un puente de guirnaldas para llegar y quizás vaya, pero como poco se te meara en las flores ;
el seductor/a acostumbra a ser un caballero, por petardo/a que haya resultado la pieza, por decepcionada que haya quedado su curiosidad, no lo dirá, el seducido/a no, es más, si puede le traicionará y le jorobara todas las conquistas que pueda, no por solidaridad hacia posibles víctimas, solo por joder y por dar mal "si no es conmigo, con nadie";

el seductor/a generalmente es de trato agradable, divertido/a, y huele bien, y, sobre todo, es transparente, muy transparente, se le ve venir de lejos, si aceptas ser cazado/a no te hagas la víctima luego;
el seductor/a, a veces termina por enamorase de la pieza, y cuando esto ocurre suele llegar tarde, la víctima, decepcionada , ya no se cree nada...;

Es importante distinguir al seductor/a del domesticador/a, aunque los métodos y los fines son similares el domesticador asume la reciprocidad de la dependencia, el seductor/a si se siente atrapado en otra piel, se largará tan rápido que no le veremos ni cruzar el horizonte.
A veces se encuentran dos seductores, cara a cara, como suelen reconocerse entre ellos lo inteligente es marcar el límite de cada uno/a y evitar el encuentro, pero... ¿quien dice que el seductor/a sea inteligente?, la curiosidad es doble, la tentación les puede..., y cuando el seductor/a se deja seducir por otro seductor/a, nadie puede prever el resultado...


Para finalizar, otro inciso personal:
Que dude de la existencia del amor eterno, que no comparta el concepto de pareja/familia como fórmula única de vida, que abogue por una vida en lbertad y el disfrute de la seducción y el sexo de una manera alegre, sana y responsable, no significa negar la posibilidad de enamorarse, ni rehuir, llegado ese momento, el compromiso en un proyecto común en pareja, (agnóstica, no atea), de hecho, el hombre y la mujer que optan por ese camino se deben, como poco, fidelidad, por lealtad y respeto.
Nada me parece más reprobable y cavernícola, que hacer el paripé social en casa, y seguir cazando fuera.
mmha
(Las fotos son "robadas", en Internet, muy a mi pesar no siempre figura el autor)

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